Jennifer Maestre. Nature, Culture and Delicate Monsters

Lo monstruoso no nace en la distinción radical entre la naturaleza y la cultura. No es algo propio de aquello que está más allá de lo humano, ni le pertenece tan sólo a él mismo. Se crea en la proyección humana de lo que procede de lo natural, incluso de lo que procede del mismo ser humano dentro de su naturaleza. Allí donde existe lo desconocido, lo innombrable, lo que no es aprehensible por los conceptos de una persona en términos de pertenencia, se dibuja el concepto a través de una forma desconocida que adquiere el rostro del monstruo. El monstruo, sin embargo, no tiene por qué adquirir el trazo terrorífico, aquel que nos asusta por poseer el horror, sino que en ocasiones se configura desde su carácter de belleza o de sublime (lo que nos atrae y nos asusta a un tiempo). Es entonces cuando nace el Delicate Monster.
Jennifer Maestre ha sabido captar estos conceptos a través de sus obras. Esculturas hechas de lápices, creación del ser humano y tan coloridos como punzantes a un tiempo, representan formas que en ocasiones tienen que ver con la naturaleza, que en otras perteneen a la imaginada forma natural de la proyección de lo monstruoso, pero que siempre adquieren ese tono de atracción, quizás ternura, que caracteriza al monstruo delicado. Observar pero no tocar ante el peligro, u observar tocando, e incluso en la sensación de dolor en el punzamiento puede uno captar qué significan sus Delicate Monsters.



Reader Comments (1)
encuentro las últimas frases del post tremendamente sensuales